Costos en Odontologia
Por el Doctor Nicolás José Ortiz

¿Es la unidad de la profesión el camino para salir de la crisis?

Varias instituciones odontológicas han propuesto desde hace mucho tiempo, la unidad de la profesión como camino idóneo para resolver la mayor parte de los problemas de la profesión.

Sin duda, si se consiguiera que todos los odontólogos nos pusiéramos de acuerdo con las medidas a tomar para conseguir condiciones de trabajo óptimas, estaríamos en una situación ideal. Pero por muchas circunstancias estamos frente a una situación utópica, porque es imposible tal acuerdo. Vemos a diario cómo hay intereses contrapuestos, por ejemplo en la firma de convenios con los servicios de salud, o en la administración de las mismas instituciones odontológicas.

En otro sentido, personalmente siempre he sido escéptico con las ideas de unidad que restan capacidad a las decisiones individuales o sea, a las libertades individuales. Vamos a un ejemplo que justifica mi escepticismo:

En los años 70 y principios de los 80, existía en la provincia de Buenos Aires una sola entidad gremial responsable de la firma de convenios con obras sociales. No interesa su nombre porque lo que importa (compartiendo o no conmigo) es entender el concepto (la situación que describo pudo darse en cualquier situación de la vida cotidiana). En esa oportunidad existía de alguna manera esa unidad, pero como contrapartida el odontólogo asociado no tenía la posibilidad de optar por cuál obra social deseaba trabajar, tenía la obligación de atender por todo el listado (lo deseara o no), con el agravante que las obras sociales no admitían la inscripción de odontólogos prestadores en forma directa, tenían que hacerlo a través de la entidad gremial. Ante esta situación el odontólogo perdía la total libertad de elegir voluntariamente. Obviamente el pretexto de tales medidas era el bien común en la profesión, pero ese bien común no se puede forjar avasallando las libertades individuales consagradas por la Constitución Nacional.

Pero supongamos que esa unidad se lograra respetando los derechos y libertades individuales, ¿con qué finalidad elegiríamos este camino?. No es otro que el de intentar presionar con la suficiente fuerza gremial la firma de convenios más ventajosos.

La pregunta que hago es: ¿estaríamos en condiciones de imponernos por la fuerza en caso que las distintas obras sociales siguieran el mismo camino? ¿tenemos alguna oportunidad de ganar una lucha corporativa de esas características?. Obviamente no, ya que como se sabe la odontología, hoy por hoy, tiene escasa importancia política dentro del sistema de salud. Ninguna obra social se desmoronaría por el sólo hecho de negarnos masivamente a la firma de convenios abusivos.

Entonces: ¿cuál es el camino para mejorar el ejercicio profesional? ¿hay soluciones?. Estoy absolutamente convencido que sí, que sólo a través de la presentación de programas coherentes y realistas, fundamentalmente con orientación preventiva y conservadora (apoyados por planes de educación para la salud a la población sostenidos a través del tiempo). Como este tema es extenso lo voy a presentar a corto plazo en otra sección de esta página web.

En resumen, creo más en la razón que en la fuerza. La unidad de la profesión nunca será total, pero se puede lograr un amplio consenso sobre qué odontología es la que debemos defender y ofrecer al público, siempre respetando y no marginando al colega que no comparta el camino. Se puede demostrar que una odontología ortodoxa, bien orientada, puede ser beneficioso para todos los sectores involucrados en la atención odontológica: PACIENTES – OBRAS SOCIALES – ODONTOLOGOS – INSTITUCIONES.

NOTA: TODAS LAS OPINIONES Y SUGERENCIAS REALIZARLAS A TRAVÉS DEL E-MAIL CORRESPONDIENTE

Dr. Nicolás J. Ortiz
dr_ortiz@costosenodontologia.com.ar

volver

dinadentalricardoschaferripanonovacek

Última actualización: Martes 16 Agosto, 2016