Costos en Odontologia
Por el Doctor Nicolás José Ortiz

Inversiones financieras en idioma odontológico

Por el Dr. Mario N. Silber
 mariosilber@speedy.com.ar
silber@coopenet.com.ar

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Muchas veces nos planteamos cual pude ser una salida a la situación por la que atraviesa el país y nuestra profesión en particular. Y vemos como se nos escapan oportunidades que otros ven y nosotros no podemos ver.

Sí, la realidad que vive nuestra profesión nos confina cada vez más, y nos hunde en una clase media cada vez más empobrecida.

A esto agreguemos que los juicios por mala praxis, cada vez son más frecuentes y más onerosos y nuestros aranceles siguen siendo los mismos que hace 15 años, no así los gastos.

Justamente fue en esa época que comencé a conocer sobre el sistema financiero, además de aprender algunas cosas de economía; eran los tiempos de las privatizaciones donde se licitaban acciones de las empresas recién privatizadas, donde di los primeros pasos en la materia.

Mucha gente cree que hay que conocer muchísimo acerca del tema o tener estudios en matemáticas y otras especialidades, para poder desenvolverse en dicho ambiente, pero esto no es así.

Actualmente, es perfectamente posible acceder a ellos de manera relativamente fácil.

El avance de las comunicaciones e Internet hoy nos acercan cada vez más, en el cual muchas personas pueden hacer realidad sus sueños de prosperidad.

Quiero comenzar a hablarles en un idioma entendible sobre lo financiero, y si logro entusiasmar a uno solo de mis colegas para que se introduzca en este fascinante mundo, habré logrado mi objetivo.

Ingreso, Consumo y Ahorro: todo ingreso que se produce en el seno de nuestras familias a través del trabajo, venta de algún objeto, propiedad, seguro que hemos cobrado, etc.; podemos separarlo en forma simple, en gasto y ahorro.

El consumo es el gasto necesario para subsistir, más las erogaciones que realizamos para darnos ciertos gustos, considerados necesidades secundarias: auto, casa, escuela privada, vacaciones, etc.

El ahorro es considerado en economía como gasto futuro, la porción del ingreso que esta destinada a ser utilizada a futuro.

En este punto es donde uno debe estar interesado, ya que como bien dice el dicho “el ahorro es la base de la fortuna”, porque quien no puede ahorrar, no tendrá capacidad para poder crecer económicamente.

Parte de ese ahorro, que se gastará en el futuro, puede ser utilizado para generar más dinero que permita “gastar más” en el futuro, muchas de nuestras necesidades van apareciendo a medida que crecemos económicamente.

Para poder obtener ventajas de esos ahorros, parte de los mismos o su totalidad se “invierten”.

El concepto de inversión es más complejo y no tiene mucho sentido conocer, pero si entender que lo necesario para producir más dinero con el dinero invertido, requiere de dos elementos, que no pueden actuar por separado: tiempo e interés.

El tiempo entonces es el plazo del que uno dispone para mantener su inversión en algún lugar o en algún activo financiero; por su parte, interés es lo que se obtiene en contraprestación por el tiempo en que uno no dispondrá del dinero para su usufructo personal, por ello, algunas personas, empresas o instituciones están dispuestas a entregar un adicional a lo efectivamente prestado, como pago por hacer uso de vuestro dinero con fines determinados, por un lapso preestablecido de tiempo.

Muchos creen que percibir un interés es algo malo, pero sin embargo dicho sistema de contraprestación tiene origen en los comienzos de la civilización, allá por el Asia menor, hace más de 6000 años; y fue lo que permitió que la especie humana realizara avances en todos los campos, desde el aumento del confort individual hasta la ciencia, la curación de enfermedades, la tecnología, etc.

Bien, dicha concepción nos ha permitido, crecer monetariamente y permitir la organización entre las personas y la formación de pueblos y naciones que se identificaban por una forma de comercializar, acorde a decisiones que provenían desde las altas esferas del poder.

Imaginen como sería de lento el comercio, antes de la utilización de la moneda acuñada, si había que realizar el trueque por algún objeto que realmente le interesara a quien poseía el bien o servicio que a nosotros nos era de utilidad.

La aparición de la sal, el cuero, el oro, la plata y posteriormente la moneda permitió agilizar el comercio y crear lo que después serían las economías a escala. ¿ Sé imaginan al imperio Romano sin una moneda unificada que permitiera acceder a bienes tanto en Roma, como en la Galia o Britania?

El Dracma, recientemente desaparecida, es anterior al siglo V  a.c., los Griegos, recién permitieron su desaparición al unirse al Mercado Común Europeo.

Pues bien, es a través del interés y la financiación que grandes obras se realizaron, pero la contraparte de estás realizaciones es quien recibía dicho interés.

Es conocido y comentado por especialistas en la materia que una persona que puede ahorrar una parte de sus ingresos e invertirlos por un  determinado período de tiempo puede obtener una renta en pocas década que le permita vivir con holgura el resto de su vida, y esto sería posible, incluso en nuestro país, al que todo aquel que lea los diario no dejará de considerarlo como económicamente inestable pero que presenta oportunidades de inversión en lo financiero, que a más de un país de los desarrollados les gustaría tener.

Quizás contra ellos no podamos competir en cuanto al estándar de vida que nos daría una profesión o un comercio bien ubicado, pero si en otros aspectos podemos tener ventajas que a ellos les costaría encontrar con la facilidad que nosotros tenemos.

Como aquel famoso símbolo del idioma chino, que significa tanto amenaza como oportunidad. Lo que puede parecer a muchos una amenaza a otros les significará una oportunidad, y sino basta ejemplificar como algunos abogados sacaron importantes ventajas económicas a través de los amparos presentados por los ciudadanos damnificados por el llamado “corralito financiero”, el que a su vez perjudicó a muchos compatriotas.

Está demás aclarar que quienes poseían conocimientos sobre finanzas, incluso escasos, esta situación no pasó desapercibida y pudo ser aprovechada.

No es mi intención, hacer que los colegas cambien abruptamente de rumbo, pero algo de conocimientos sobre las alternativas que nos ofrece un mercado como el financiero que cada vez crece más ( me refiero a nivel mundial); porque a pesar de lo que muchos puedan suponer, hay muchísima liquidez : plata suelta, por ahí que no se utiliza  en inversiones ni tampoco para consumo, y termina engrosando dichos mercados.

No olvidar que mucho del dinero que una empresa invierte en nuevos proyectos o en bienes de capital, por ejemplo, se obtiene a través del mercado de capitales, mediante la emisión de acciones u obligaciones Negociables; que alguien está interesado en comprar por la posibilidad de obtener una renta de esa adquisición.

He aquí donde se puede sacar provecho de esto; los más interesados realizando sus propias inversiones luego de una preparación para interpretar las principales técnicas de análisis financiero: el análisis fundamental y el técnico.

Otros, averiguando quienes puedan asesorarlo con cierta certeza sobre que camino tomar para decidir una inversión.

Lo que muchos se preguntarán es ¿que es lo más indicado para ellos?, pero esa pregunta tiene varias respuestas: ¿cuál es el perfil de riesgo de ese potencial inversor, que tiempo dispone para mantener el dinero en una determinada alternativa financiera, que monto está dispuesto a invertir, que destino estima para la renta obtenida?, etc.

Les aclaro que en mis años como inversor, en ningún caso se me preguntó por esas variables que hacen la diferencia entre distintos instrumentos financieros de inversión; solo estaban interesados en el monto y el tiempo que disponía a dejarlo trabajar en algún mercado que se me sugiriera.

Otro ítem a considerar en la elección de un asesor para guiarnos en este camino, por lo menos para los primeros pasos, es que tipo de comisión nos cobrará para asesorarnos y /o manejar nuestro dinero.

Lo normal son tres variantes:

1) La comisión es un porcentaje normalmente pequeño de entrada y salida por cada operación realizada.

2) Además de un pequeño monto de entrada y salida de la operación, o sea, de compra y de posterior venta del activo, el asesor u operador percibe un porcentaje de las ganancias, pueden ir del 10 al 30  de las mismas; y

3) Solo se percibe un porcentaje de las ganancias en el caso de que existan, dicho porcentaje variará entre el 25 y el 40 %.

Como se puede ver fácilmente, la única opción valida sería la 3º, donde el asesor asume el riesgo de si no le hace ganar plata al cliente, él tampoco gana.

Las operaciones a través de los bancos, sería del 1º tipo, a excepción de los F.C.I.  ( fondos comunes de inversión) donde, en general, y en letra muy chica se avisa de costo de ingreso y/o egreso, más porcentaje sobre las ganancias, lo que entraría en la 2º variante.

Algunos operadores financieros o Traders, aplican la 3º variante, que a mi entender es la más correcta de todas. A pesar de ello, a varios inversores les parece exagerado comisiones del 30 ó 40 %, de sus ganancias, pero el trabajo lo realizan otros por uno, y son quienes se supone conocen al mercado y no especulan con la suerte, sino con los conocimientos adquiridos y  de la experiencia acumulada.

Es mejor el 60 ó 70 % de algo, que el 100 % de nada. Y digo “suerte”, porque aún hoy, hay quienes creen que el éxito o el fracaso en los mercados financieros se debe exclusivamente a la suerte. Nada más alejado de la realidad, ya que sin ser una ciencia exacta, es un arte el análisis financiero, donde se estudia el comportamiento de un grupo de personas bajo determinadas circunstancias. Como ejemplo, si se incendiara un estadio, la mayoría de los presentes tratarían de llegar a las puertas de salida, eso sería fácil de predecir, quizás no sea tan simple pero hay algo de semejante en las acciones que toman un determinado grupo como reacción hacia una determinado evento.

También partimos de la base de que ante hechos de similar naturaleza dichos grupos de personas (inversores), actuarían de la misma manera que lo hicieron anteriormente, por lo que conociendo esa reacción anterior, podemos predecir con ciertas precisión lo que sucederá en el futuro cercano.

El conocer el futuro no es patrimonio de los operadores o de especuladores actuales, el hombre desde sus inicios buscó como conocer lo que le deparaba el destino, y tenemos como ejemplo al Oráculo de Delfos de la antigua Grecia, las Pitonisas en el antiguo Egipto, los hechiceros, etc.

Conocer de antemano lo que sucederás en el mercado, es todo un arte que hombres como George Soros o Warren Buffet, llevaron en la actualidad a su máxima expresión, partiendo de pequeños ahorros y creando un imperio financiero de grandes magnitudes, en el cual siempre hay personas comunes que pueden obtener sustanciales ventajas.

Para ejemplo, en el fondo de inversión de Soros denominado QUANTUM, quien cuando se inicio, arriesgó US$ 10,000( diez mil) al cabo de 10 años sin tocar lo invertido, fue capitalizando ese dinero hasta poder retirar en dicho aniversario más de US$ 1,000,000 (un millón).

No siempre se da de esta manera, pero bien vale el riesgo, siempre que tengamos en cuenta que lo que disponemos para realizar una inversión de alto riesgo, sea un dinero que de perderlo, no nos represente un cambio de vida de la actual que estamos llevando, pero sí poder obtener una ganancia sustancial que pueda modificar para mejor ese nivel de vida que estábamos llevando.

Algo que se aconseja tanto para inversores como para operadores, es premiarse cuando se obtuvieron buenos dividendos en una o varias operaciones o inversiones realizadas: hacer un viaje importante, cambiar el auto, cambiar la casa, etc.

Voy a nombrar algunos diferentes activos financieros para la inversión:

Bonos o títulos públicos; Letras de Banco central (lebac); Bonos de banco central ( Nobac); Obligaciones negociables o bonos privados; Acciones; Divisas; Commodities: crudo, soja, trigo, etc.; Metales : oro, plata, monedas de oro acuñadas por países soberanos; Caja de ahorro; Plazos fijos; Opciones, futuros, cauciones, fideicomisos, Fondo Comunes de Inversión ( F.C.I.), etc.

Como verán la variedad es grande y conocer sobre todos es casi imposible, por lo que encontraran operadores que se especializan en alguna variante exclusivamente como puede ser bonos, divisas, acciones; etc.

La diversificación, es regla básica del buen inversor. Cabe aclarar que la cartera no debe poseer más de 5 a 10 activos en inversión, ya que se ha demostrado que la disminución del riesgo entre 10 activos y 200 es casi insignificante, pero sí mucha diversificación hace complejo el control por parte del cliente y aún más por el manager que controla otras carteras a la vez.

Debemos aclarar a que nos referimos con inversiones de bajo, moderado y alto riesgo.

Cada inversión de dinero, para percibir un interés a cambio conlleva un riesgo, que aunque pueda ser mínimo, lo posee.

Tener un plazo fijo, en algún momento fue de bajo riesgo, pero se convirtió en alto riesgo a fines del 2001.

Muchos activos de alto riesgo diluyen el mismo, si se posee la capacidad de esperar para recobrar el dinero invertido, así como un activo de bajo riesgo puede ser de riesgo elevado si decidiéramos  retirar el dinero pronto.

Un fondo común en Acciones, considerado dentro de los FCI como de alto riesgo, en un plazos de 2 ó 3 años minimiza ese riesgo.

No se puede aconsejar al inversor cuanto tiempo debe permanecer dentro de una inversión, eso lo sabe solamente él según sus necesidades futuras. No olviden que lo que no es consumo, es ahorro, dentro de lo que se considera como ingreso personal; y que el ahorro en realidad, es consumo o gasto futuro. En que piensa muestro inversor al elegir un destino para ese dinero, solo él lo puede determinar y deberemos interpretar ese deseo para concretar un buen asesoramiento.

En general, los mercados financieros son considerados por la mayoría, como de alto riesgo, comparado con invertir en viviendas, hacienda, etc.; sin embargo, a mi parecer y por la experiencia acumulada en casi 15 años en este ámbito, no lo considero tan así.

Existen algunos instrumentos sofisticados, pero de acceso a cualquier operador de mercados bursátiles y extra-bursátiles que permiten acotar los riesgos de una determinada inversión, por ejemplo: los stop loss, seguros de cambio, opciones put o call, etc., esto nos protege de salir de una operación financiera con una pérdida considerable.

Ahora podemos ver como estos mercados se arreglan para proteger a quien invierte en ellos. Yo personalmente he buscado, sin éxito, alguna Compañía de Seguros que abonando una prima nos cubriera del riesgo de algunas incobrables obras sociales o prepagas, como más de alguno de nosotros debemos haber tenido experiencias de ese tipo; las respuestas que obtuve siempre, es que era demasiado riesgo su cobertura.

Volviendo a las alternativas que tenemos disponibles en la actualidad, existe algo poco conocido, pero que lleva más de un siglo de existencia en algunos mercados, como el de futuros de Chicago, que a partir del uso de Internet y de técnicas modernas de análisis, nos permiten arriesgando un limitado capital, obtener pérdidas acotadas, pero en el caso de ganar, ganancias ilimitadas. Esa operatoria se denomina Leverage o Apalancamiento.

El Leverage, permitió aumentar la cantidad de especuladores en los mercados financieros, ya que en algunos mercados se exige altos montos para ingresar, y quedaban relegados los pequeños inversores, que se perdían grandes oportunidades.

Quiero aclarar que los especuladores, pueden ser mal vistos por muchas personas, que no conocen la importancia de ellos dentro de los mercados, les aclaro que al ser una cantidad impresionante de personas, grupos, pequeñas compañías , fondos mutuos, inversores privados, agentes, managers, traders, etc., impide que una única fuerza poderosa pueda realizar movimientos especulativos en ciertos sentidos que puedan producir perjuicios importantes para determinados sectores de la población o incluso de acciones coordinadas en contra de ciertos países.

Imaginen lo que podría hacer, un solo hombre, el Presidente de la Reserva Federal de los EE.UU., como ejemplo, si no pudiera ser contrarrestado por otras fuerzas de mercado como son esos especuladores.

Piensen qué hubiera pasado con nuestro país, si la negociación hubiera que realizarla con uno o dos países nada más. Al estar diseminado nuestros bonos entre muchos tenedores, la negociación es más engorrosa, pero algunos acceden a lo que otros se oponen, y esa situación debilita las posturas más extremistas.

Volviendo al Leverage, necesitamos de algún intermediario, llamado Broker, para poder ingresar en estos mercados donde se nos exige un mínimo de 100,000 unidades del activo que deseamos vender o comprar, ese intermediario nos facilita temporalmente el faltante para completar la operación programada, que al cerrarse dicha operación recupera inmediatamente, cobrando su comisión acorde al monto total de la operación.

Si nosotros aportamos 10,000 y el intermediario los 90,000 restantes para ingresar con el mínimo, la comisión del intermediario será sobre 100,000, que se tomará del dinero efectivamente aportado por nosotros, esa comisión generalmente es el spread o diferencial entre el precio de compra y de venta del activo operado . Así también las pérdidas serían sólo sobre nuestro dinero aportado y hasta ese aporte que destinamos a la inversión como máximo, luego se nos cerraría automáticamente la operación o nos haría la denominada “llamada  de margen”.  Pero, y aquí lo interesante, es que la rentabilidad obtenida será sobre el total del monto ingresado en el mercado, o sea: 100,000. Si obtenemos un 3% de interés estaríamos obteniendo 3,000, que nos representaría una ganancia del 30 % sobre lo aportado por nosotros.

No todos los mercados permiten el apalancamiento financiero, ejemplos tenemos en el mercado de futuros internacional, en el mercado de divisas extra-bursátil conocido como Forex, y algunos más.

Como les comenté anteriormente, la diversificación es buena si es realizada con cierto conocimiento del momento oportuno, lo que se conoce como “timing”; estar posicionado en oro u francos suizos, previo a situaciones de crisis internacionales, permitiría obtener buenos dividendos, dado que los inversores ante el amago de situaciones de esa índole resguardan el valor de sus acreencias en dichos activos.

Si tenemos una crisis con los países árabes es lógico que aumente el precio del crudo, como que la mayor demanda estacional de productos como energía o combustibles en los duros inviernos encarece esos productos. Si la cosecha de soja en China o Canadá fracasó, el precio de dicho commodity se puede triplicar en sólo semanas.

Es un principio económico que si la demanda aumenta los precios deberán acompañar dicho aumento, si la demanda disminuye, la oferta es mayor y los precios tienden a disminuir.

Actualmente la moneda hegemónica en el mundo y que representa un resguardo de valor para todo inversor, pequeño o grande es el dólar, aunque estamos viendo en estos últimos tiempos como cada vez más los bancos centrales de países con altas reservas de dólares como Rusia, China., Japón y recientemente Corea del Sur, están cambiando parte de esas reservas de dólares a euros, que puede ser el próximo referente monetario internacional, con el consabido aumento de valor de la euromoneda y la caída del precio internacional del dólar, algunos predicen una devaluación de la moneda norteamericana de un tercio de su precio, lo que llevaría la cotización a 1,50 dólares por cada euro.

Estos ejemplos pueden ser ampliados con más ejemplos y más situaciones, pero hay algunos detalles que al inversor no se les debe escapar, ya les aclaré que una de las teorías para el análisis financiero es que sucederá lo que anteriormente sucedió, lo que no se puede predecir es cuando.

Por lo que países que jamás defaultearon su deuda, tienen pocas o mínimas posibilidades de hacerlo, mientras que quienes ya lo han hecho y en más de una ocasión, tienen altísimas posibilidades de repetir esa situación, lo que convierte a la Argentina en un país cada vez más predecible. Muchas veces realizar inversiones consideradas de alto riesgo fuera del país, terminan siendo de bajo riesgo comparadas con otras realizadas aquí. Sin embargo, esto no impide generar interesantes oportunidades de inversión en los mercados locales.

Espero, realmente haber aclarado algunos interrogantes que se les podía presentar si estaban realizando alguna inversión o tenían interés en hacerla; por mi parte estoy a disposición para quien quiera realizar consultas al respecto, más abajo les indico direcciones de e-mail disponibles para dichas consultas.

Nota:

Todo lo referido anteriormente a inversiones, no puede ser considerado sugerencias de inversión en dichos activos, por parte del autor.

La participación en los mercados financieros conlleva riesgos que deberá asumir quien invierta su dinero en ellos.

La renta de capital de actividades financieras en el país así como en el exterior, está gravada fiscalmente y deberán consultar con quien los asesore contablemente, para conformar dicha contribución de la manera correcta.

Bibliografía:

Todo sobre la bolsa. Acerca del dinero. Los toros y los osos. José Meli Mundi. Dolmen Ediciones.

Análisis técnico Bursátil. Oscar Elvira-Xavier Puig. Gestión 2000.

Economía para principiantes. Alejandro Garvie- Sanyú. Era Naciente.

Macroeconomía al alcance de todos. Bernardo P. Carlino. Ed. Macchi.

Microeconomía al alcance de todos. Antonio Gandur. Ed. Macchi.

ABC de Acciones y Bonos. Mariano Rodríguez-Javier García Fronti. Omicron System S. A.

Padre rico, padre pobre. Robert Kiyosaki. Time & money Network editions.

Análisis técnico de los mercados financieros. John J. Murphy. Gestión 2000.

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Última actualización: Martes 16 Agosto, 2016