Costos en Odontologia
Por el Doctor Nicolás José Ortiz

Costos en economías inflacionarias
(consejos prácticos)

Por vivir y ejercer en la República Argentina, país cuya economía estuvo siempre ligada a la inflación – con una hiperinflación en 1989 – , he podido experimentar el comportamiento de las variables económicas que influyen en la Estructura de Costos Odontológicos.

ustamente fue en ese año 1989 cuando empecé a desarrollar el Estudio de Costos, alarmado por el abrumador aumento de precios de los insumos (el costo de vida aumento sólo en julio de 1989 el 196.6%).

Entender qué sucede con los Costos Indirectos (1) (principalmente los Gastos Mensuales), los Costos Directos (1) y los Honorarios Profesionales (1) (incluyendo los que se cobran a través de los sistemas de salud), ante una situación de alta inflación, permite prepararse para esos eventos y salir airoso de una situación agobiante que ha producido en mi país numerosos quebrantos en el sistema de salud.

Describamos pues, cuál fue el comportamiento de esas variables en el último episodio inflacionario que nos tocó vivir, esto es: La salida de la convertibilidad.

A diferencia de los sucedido en el año 1989 (en donde de algún modo nos fuimos preparando para el estallido de ese julio fatídico, ya que la espiral inflacionaria se había iniciado gradualmente), en diciembre de 2001 perdimos abrupta y sorpresivamente una estabilidad económica y monetaria que había durado algo más de 10 años (no es el propósito de esta nota analizar la conveniencia o no de la convertibilidad)

A principio de diciembre de 2001 se derrumbó la paridad cambiaria que se había mantenido desde febrero de 1991 en donde 1 dólar equivalía a 1 peso. Fue en esa oportunidad que se produce el pánico en la economía y en el público en general.

¿Qué ocurrió con los Costos Directos?

En odontología el desconcierto produjo que inmediatamente los materiales dentales importados se vendieran, no sólo al valor en que cotizaba el dólar en el mercado, sino que muchos comercios dentales (los que no tenían urgencias económicas y estaban en condiciones de retener materiales) calculaban el dólar a futuro (esto es a cuánto iba a cotizar a la semana o el mes siguiente), por desconocer totalmente a qué precio iban a reponer luego la mercadería vendida. Es así como en esos primeros 2 a 4 meses no funcionaban correctamente los mecanismos de la competencia y había una enorme disparidad en los costos de los productos, ya que había comercios que multiplicaban el precio de los materiales dentales por un dólar a 3 $, otros a 3,80 $ y algunos llegaron a calcular el dólar a $ 5 y más. Había algunos productos importados que no estaban “dolarizados” y sus precios respondían más racionalmente al valor que orientaban las empresas importadoras. Simultáneamente los productos de origen nacional no habían tenido un aumento importante en sus precios (ya que el aumento de los costos de producción fue de reacción mucho más lenta), por lo que comenzaban a ganar mercado.

En la medida que en los meses siguientes disminuyeron las presiones inflacionarias y se inició una precaria estabilidad cambiaria, empezaron a recomponerse los mecanismos del mercado. Por lo tanto, los insumos importados comenzaron a bajar de precio –debido a la competencia –, ya que disminuían la cantidad de materiales “dolarizados”, los importadores volvían a fijar en pesos argentinos una mayor cantidad de productos, y los comercios minoristas empezaban a cuidar a los clientes, calculando el valor del dólar con más realismo. Simultáneamente los productos de origen nacional iban aumentando lenta pero sostenidamente sus precios, acompañando a los reales aumentos de costos de producción.

Luego, a partir del mes de agosto de 2002, por causas políticas y de macroeconomía que no vamos a analizar en este artículo, el valor del dólar comienza a descender, al mismo tiempo que los importadores consiguen reducir en dólares el valor de los materiales (lo mismo sucedió con equipamiento e instrumental) sea por negociaciones con las fábricas multinacionales o por resignar márgenes de ganancias debido a la necesidad de mantenerse en el mercado en un momento de profunda recesión.

Esto trajo aparejado una real reducción del valor de los insumos importados, al tiempo que el precio de los insumos nacionales se acercaba a aquéllos.

Desde principios de abril de este año comenzamos a observar “aumentos en dólares” de algunos materiales dentales, intentando seguramente recuperar los valores históricos.

En cuanto al otro componente de los Costos Directos: Laboratorios Dentales, se han visto obligados (por la acentuada recesión existente hasta el presente), a mantener los valores de sus servicios, absorbiendo el aumento de los insumos.

¿Qué ocurrió con los Costos Indirectos?

Recordemos que los Costos Indirectos están conformados por: Las Amortizaciones de la inversión realizada en equipamiento e instrumental; y por los Gastos Mensuales de funcionamiento que se deben cubrir.

El aumento de costos del equipamiento y del instrumental respondió a lo visto en la evolución de los materiales dentales. Pero hay que tener en cuenta que las amortizaciones son una pequeña fracción de los Costos Indirectos.

En cambio, los Gastos Mensuales se mantuvieron sin modificaciones los primeros 8 meses desde la salida de la convertibilidad, lo que permitió morigerar enormemente el aumento de los Costos Directos, ya que los Gastos Mensuales constituyen uno de los rubros más determinantes en la estructura de Costos Odontológicos.

A partir del mes de setiembre estos Gastos Mensuales comenzaron a incrementarse como consecuencia de aumentos de sueldos del personal a cargo, otorgados por el gobierno, y a aumentos (aún leves) de los servicios públicos. Estos aumentos de los Gastos Mensuales, lamentablemente neutralizó la disminución real de los materiales dentales, equipamiento e instrumental que se produjo desde los últimos meses hasta la fecha.

¿Qué ocurrió con los Honorarios?

Este fue el rubro dentro de la estructura de Costos Odontológicos que más se vio afectado. En la década del ’80 los Honorarios se iban incrementando a la par de la inflación pretendiendo alcanzarla (¿?) hasta que esa “indexación” generalizada desembocó en hiperinflación.

Durante la salida de la convertibilidad fue absolutamente imposible pretender aumentar los Honorarios, por lo menos a la gran mayoría de los colegas, debido a la profunda recesión en que nos encontramos. Es más, como no hubo prácticamente aumento de Aranceles (recordar que Aranceles es igual a Costos + Honorarios) tanto en la atención por Obras Sociales, como en la práctica privada, es fácil entender que el odontólogo absorbió el aumento de Costos en detrimento de los Honorarios.

Sólo después que haya un real aumento del poder adquisitivo en la población, se podrán recuperar lentamente los honorarios. En cuanto a los honorarios percibidos a través de la atención en la seguridad social, difícilmente podrán recuperarse a corto o mediano plazo atendiendo la situación financiera de esos sistemas.

Esta tremenda disminución de la rentabilidad de la profesión ha llevado en pocos meses a la descapitalización de los consultorios y clínicas, y en muchos casos a no poder cumplir con las obligaciones tributarias y de aportes a la seguridad social

Como conclusión final – y recomendaciones – podemos decir:

lista Ante la aparición de un proceso inflacionario abrupto, no comprar más de lo imprescindible en cuanto a los insumos importados.

lista Intentar, dentro de lo posible, de asegurarse un buen stock de productos de origen nacional (si se observa una estampida cambiaria).

lista Recorrer varios depósitos dentales para comparar precios y realizar una correcta compra.

lista Dedicarse con esmero a la reorganización del consultorio o clínica para reducir al máximo los Gastos Mensuales de funcionamiento. Esto va a permitir disminuir enormemente el impacto que tienen los aumentos de insumos.

lista Verificar con detenimiento las fechas de vencimiento de los materiales dentales, ya que generalmente la inflación va acompañada de una importante recesión, por lo tanto la rotación de los productos es menor y corren el riesgo de vencerse.

lista Por último, deberán replantearse los convenios realizados con los sistemas de atención, ya que el sólo hecho de cobrar una práctica a 30 días se va a perder el poder adquisitivo de la inflación de ese mes. Si se cobran las prestaciones a 2, 3....6 meses como suele ocurrir con las Obras Sociales en mi país, es fácil entender que, con una alta inflación no se va a poder reponer ni siquiera el material utilizado

Es en situaciones de crisis y especialmente, en épocas inflacionarias, que se hace absolutamente imprescindible ser eficiente en la propia gestión, realizando una reingeniería administrativa permanente, para poder brindar un servicio de alta calidad y al alcance del público.

Dr. Nicolás J. Ortiz, 10/Mayo/2003
dr_ortiz@costosenodontologia.com.ar

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Última actualización: Martes 16 Agosto, 2016